martes, 25 de junio de 2019

RECORDAR ES VOLVER A VIVIR


Pensaba que no estarían más allí, después de tanto tiempo, tantos pasos desandados, tantos olvidos y tantas lágrimas lavadas por la lluvia.  Pero poco a poco comenzaron a aparecer, como brotes de primavera agradecidos del sol.  Porque revivió, para remecer la esquina oscura de la memoria, esa que no sabía siquiera que existía.  Para recuperar, como de un disco dañado, todos esos datos olvidados y dados por perdidos.  Ese efecto de sorpresivo milagro, que va levantando capa tras capa de memorias, restableciendo una imagen pieza por pieza, como un rompecabezas antiguo reencontrado en un viejo armario.  Va renaciendo ante la incredulidad y tomando un brillo imposible de pintura restaurada, con mucho esmero, con mucho amor. 

Así ha conseguido este grupo de disímiles esferas, en distintas geografías, de múltiples ideologías pero idéntica nostalgia, perforar hasta el corazón de la quebrada memoria y sacar a luz tantos recuerdos. Como escarbando un tesoro con un viejo mapa, rasgado y borroso, que se ha compuesto mágicamente. 


Se ha hecho tan cotidiano compartir un café en la distancia, leer relatos emocionantes o  hilarantes,  sentirse acompañados en alegrías y tristezas, reír de los más impúdicos chistes, reconocerse en fotos blanquinegras que saltan de antiguos rincones y gavetas, rememorar y deleitarse con las historias, que se van tejiendo gracias a la añoranza y el deseo.  Desafiar las huellas del tiempo en nuestros cuerpos para volver a ser los mismos de entonces.  Rescatar los sueños, revivir anhelos, retornar a ese lugar feliz donde reencontrarnos con nuestra esencia.

***

Por esto quiero tomar prestada la sentida canción que creó Katia Marquez en ocasión del reencuentro 30 aniversario de nuestra graduación. En las dos orillas.





No hay comentarios.:

Publicar un comentario